Entrevistamos a Sandeea, ganadora del premio especial Wikitapas en el I Certamen Gastronómico “Paraíso de Sabores”

Como sabéis, la semana pasada se entregaron los premios de I Certamen Gastronómico “Paraíso de Sabores”. Este certamen, organizado por Jamones Abuxarra, ILoveAceite.com, El Amasadero, y La Cocina de Babette, además de contar con la colaboración del blog Con los cinco Sentidos y el patrocinio de Gastromedia (Wikitapas y I Love Tapas), buscaba premiar a las mejores tapas elaboradas con los tres ingredientes precursores del certamen y tan presentes en nuestra gastronomía: El Pan, el jamón y el aceite de oliva virgen extra.
29 fueron las fantásticas propuestas presentadas, que optaban a los siguientes premios:
- Premio a la mejor elaboración del certamen. Ganador: Flor de pétalos de jamón ibérico, pan sin gluten, y AOVE, del blog Caminar sin gluten.
- Premio a la mejor elaboración donde el pan sea el protagonista. Ganador, Jamón ibérico con tomate sobre una tostada de pan de aceitunas negras, tomates secos y orégano, del blog Mil y una especias.
Pero además, también optaban a un Premio especial del portal Wikitapas. La receta que ganó este premio fue Conos de pizza con masa de AOVE y rosas de jamón ibérico, aportada por el blog La receta de la felicidad y que podéis ver en la preciosa foto con la que iniciábamos el post. Hoy en I Love Tapas entrevistamos a la autora de esta receta, Sandra Mangas.
Esta blogera extremeña, mamá de dos niños de 1 y 3 años, es profesora de Administración de Empresas (FP) y además saca tiempo para dedicar a su blog y regalarnos las recetas más originales acompañadas de deliciosas fotografías, llenas de imaginación y de unos textos frescos y chispeantes, muestra de la gran personalidad y simpatía que derrocha la autora.

Actualmente vive en Valladolid, aunque tras vivir 1 año en Bruselas y 6 meses en Alemania, confiesa sentirse “ciudadana del Mundo Mundial”. Según sus palabras, antes de nacer su primer hijo era un desastre en la cocina, ni siquiera entendía por que alguien podía querer “perder el tiempo” en tener un blog de cocina, explicar las recetas y hacer fotos a la comida. Por suerte, tras la maternidad le vino su nueva aficción y comenzó con su blog La Receta de la Felicidad, sin saber muy bien lo que pretendía con ello, sacando fotos con el móvil de las recetas que iba preparando.
Hoy, casi tres años después, y recientemente reincorporada al mundo del los blogs tras una pausa al quedarse embarazada de su segundo hijo, su blog está lleno de recetas fantásticas que invitan a “preparar recetas para momentos especiales… o hacer que algunos momentos sean especiales con una receta”. Te invitamos a conocer a Sandeea (así es como se le conoce en la blogosfera) un poco más de cerca.

- Lo primero de todo, Sandra, darte la enhorabuena por el premio especial de Wikitapas. Tu receta de los conos de pizza, es divertida y rica, y la idea del ramo de rosas es preciosa. ¿De dónde sacas la inspiración para preparar cosas tan bonitas?
Si te lo contara tendría que matarte…
Me gusta sorprender, y pensar de forma diferente, divertir… creo que hay muchos blogs de cocina, y para que esto resulte ameno e interesante para todos debemos intentar ofrecer algo distinto. Además por mi profesión estoy acostumbrada a tener que mantener la atención de una audiencia que no siempre está muy dispuesta, por lo que no me queda más remedio que ser creativa… Por ejemplo, personalizo los exámenes, redactando los problemas de manera que se refieran a los alumnos, a sus historias, o las bromas que les gasto en clase. En cocina muchas veces funcionamos por inercia, no nos cuestionamos: ¿cómo puedo mejorar yo este plato? o ¿qué puedo hacer con este ingrediente? Yo estoy convencida de que todavía hay muchas cosas por inventar, y además sin que suponga mucho más tiempo en la elaboración, o un gran esfuerzo… De todas formas, en este caso en concreto la inspiración vino al hacer las fotos… tuve que hacerle 3 sesiones de fotos a la receta. En principio eran conos de pizza a secas, pero de tanto mirarlos a través del objetivo empezaron a recordarme ramos de flores… como decía Picasso la inspiración viene, ¡pero te tiene que encontrar trabajando!
- Después de más de un año sin actualizar el blog, has vuelto cargada de energía, desbordante de ideas… ¿Has estado recargando las pilas todo este tiempo?
Yo de mi vida privada no hablo (es que siempre he querido decir esta frase, ¡perdona!). Eso sí, quiero desmentir esos rumores de que me abdujeron unos extraterrestres para hacer experimentos gastronómicos, ¡¡o que me teñí de rubia y olvidé la contraseña del blog!!
Ahora en serio… No, al contrario, he pasado una época complicada durante el embarazo y durante los primeros meses de vida de mi hijo Jorge, aunque ahora ya está todo bien. No he cocinado apenas nada (aparte de la comida diaria, claro), y no he visitado más que esporádicamente unos cuantos blogs con los que tenía una relación más especial… Me marché sin dar explicaciones, y sin despedirme de nadie, dejé de mirar correos y blogs, la vida “real” requería toda mi atención y decidí desconectar por completo… No pensaba volver a reabrir el blog, pero volvió el gusanillo de compartir recetas, ¡y no lo he podido evitar! Y ahora mismo tengo tantas ideas que me faltan días para hacerlas… así que para no olvidarlas las voy anotando.
- De todas las recetas saladas de tu blog, ¿Cual es tu favorita, la que recomiendas a nuestros lectores?
Eso es como pedirle a una madre que te diga a cuál de sus hijos quiere más… pero bueno, una de las recetas más adecuadas para picoteo que es lo que nos interesa en este caso, son las Patatas árbol. Son fáciles, ricas, baratas, divertidas y sorprendentes… Vaya, ¡que son geniales! Tuvieron mucho éxito cuando las publiqué, y muchos blogs las copiaron en su versión “patatas con corazón”. Además, no lo voy a negar, es que me gustan mucho las fotos de esta receta, y es algo en lo que estoy trabajando bastante últimamente.
- Y para los golosos, ¿tu mejor receta dulce?
Esta ya sí que es la decisión más difícil que he tenido que tomar en la vida… Le tengo mucho cariño a los Bollopollos, porque fue una receta creada para uno de mis hijos (cuando era más pequeño le llamaba así “bollopollo”), pero la que más éxito ha tenido entre mis lectores ha sido la de las Manzanas encarceladas, que la verdad queda espectacular y está muy rica.
En formato tapa, os recomendaría los Bizcopollos.

- ¿Que lugar ocupan las tapas en tu vida?
Muy importante. Tengo recuerdos de ir de tapas desde pequeña: los caracoles que comíamos en Chiclana, los bígaros en Puerto de Santa María… Luego ya nos fuimos a vivir a Plasencia, que para mí es el mejor sitio del mundo para ir de pinchos (ir a tomar los vinos, que decimos allí). Recuerdo salir a hacer las compras con mi padre, y antes de volver a casa hacer siempre una parada para picotear un poco… ¡unos momentos geniales!
El tapeo me encanta: poder comer un poquito de muchos platos distintos, que sea una comida informal, las charlas de barra… Es una experiencia gastronómica única, que no existe en ningún otro lugar del mundo, y que deberíamos valorar más.
- ¿Y cual es tu tapa favorita? ¿Y tu bar de tapas indispensable?
Estas dos te las respondo juntas, porque es tapa favorita en un sitio determinado. La paloma en el Español o Las brochetas de salchicha y patata en El Pensador, ambas en Plasencia . El bocata de solomillo al Roquefort en la Tasquita , o unas Mollejas con setas en el Jero, estos dos últimos en Valladolid.
Me gustaría aclarar también que aunque viviendo en Valladolid ya me he acostumbrado a pagar por las tapas, en mi opinión deberían ser gratis como en Plasencia, la esencia de la tapa es que sea un obsequio de la casa, que te anime a beber más… Allí todos los días los bares están hasta arriba a la hora del picoteo… ¡por algo será!
- Y por último, una pregunta inevitable, ¿Cual es tu “receta de la felicidad”?
Pues si la tuviera me dedicaría a escribir libros de autoayuda, jeje… El título del blog viene de la relación que creo que existe entre comida y felicidad, sin caer en simplismos: a nadie se le van a solucionar los problemas por tomarse un plato que le guste, pero seguro que después de tomárselo afrontará los problemas con otra cara… Y no hay más que ver que desde el inicio de los tiempos la Humanidad ha celebrado los grandes momentos con banquetes: alegría y comida van de la mano.
Pero bueno, si tuviera que escribir esa receta le pondría:
Receta de la Felicidad
– un trocito (generoso) de chocolate o plátano,
– 100 gr de acordarte de que la vida siempre guarda sorpresas agradables,
– 250 gr de reconocer los momentos felices: A veces vamos tan deprisa que no nos paramos a pensar que estamos siendo felices… Por ejemplo, si tú no tuvieras piernas, y un día te despertaras con ellas, te sentirías superfeliz, no? En cambio, ahora mismo te levantas todos los días y ni siquiera te paras a pensar en la suerte que tienes de tener dos piernas… o de haberte despertado! Damos todo por sentado… A veces hay que pararse y pensar todo lo que tienes, disfrutar de cosas cotidianas y muchas veces pequeñas.
- si las cosas van muy mal, muy mal, le añadiría 100 gr de pensar que cuando has llegado al fondo del pozo, ya solo puedes ir hacia arriba…
- Y para terminar, unas preguntas cortas. A la hora de ir de tapas:
¿Cerveza o vino?
Para tapear cerveza (con limón o gaseosa) y mejor si son “cortos” que si no se me acaba el pincho y me sobra media cerveza…
¿Gazpacho o salmorejo?
Salmorejo, en un cuenco de pan bien mono…
¿Queso o jamón?
Sí, gracias, que a esta hora hace mucha hambre… y ya que te pones saca un poquito de pan también
La tortilla de patatas ¿con o sin cebolla?
Como la tengas, me gusta de las dos formas…
¿Boquerones o banderillas?
Los boquerones debe ser de las pocas cosas que no me gusta… esos te los puedes tomar tú sola
¿Patatas bravas o alioli?
Alioli… y si son bravas, ponme antes otra cerveza, que pican mucho
¿Calamares a la romana o pulpo a la gallega?
Vale, gracias, y un poco más de pan, que se está acabando…
¿Café o postre?
¡Postre! siempre tiene que haber sitio para el postre… Si yo hubiese diseñado las comidas, empezaríamos siempre por el postre… qué es eso de dejar lo mejor para el final? El café lo dejé junto con el tabaco, eran pareja de hecho.
- Y ahora, ¿puedo saludar?


